LA BAJA AUTOESTIMA EN LOS JÓVENES

Hoy en día uno de los mayores problemas que observamos en la juventud es “la baja autoestima”. Este problema suele asociarse a la falta de atención, los rechazos, el exceso de obligaciones, relaciones con personas toxicas, entre otras.
Según un reciente informe mundial sobre la salud en adolescentes (Health for the World’s Adolescents) elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), este problema desemboca en la depresión, una de las tres primeras causas de enfermedad y discapacidad entre los jóvenes de ambos sexos y asociada a la disfunción familiar, escolar y conducta suicida..
Por ello, un niño o adolescente que tiene problemas de baja autoestima está expuesto a una gran cantidad de problemas emocionales desencadenantes de afectaciones en diversos ámbitos en su vida.
Un informe del área de Salud Mental de la Universidad de La Sabana, reveló que en el 2016 se registró la preocupante y triste cifra de 344 jóvenes e infantes que incurrieron en suicidio y que las principales causas de esta situación fueron: baja autoestima, la pérdida de un año escolar, sentimientos excesivos de culpabilidad, consumo de drogas, intolerancia al fracaso y el bullying o matoneo.
Una persona con baja auto estima suele sentirse más infeliz y sobre todo limitada en cuanto a lo que puede o debe hacer. En la construcción de una autoestima sana son las situaciones que atravesamos las que influyen realmente. La autoestima hay que trabajarla desde que la personalidad se esté formando, aquí es donde usualmente las experiencias pueden dañarnos.
Los niños y adolescentes desean sentirse valorados por sus familias y por la comunidad en general. “Una de las formas en las que se sienten valorados es tener funciones sociales que sean importantes y útiles”, indica el Dr. Blum de la American Academy of Pediatrics. “Cuando ellos realizan servicio comunitario, o participan en actividades colectivas, reciben comentarios positivos que los hace sentir bien consigo mismos”.
Por otro lado, si un adolescente no se prepara para enfrentar una sociedad como en la que vivimos, será esta la que lo haga sentir poco valioso. Vivimos en una sociedad discriminatoria, llena de estereotipos, los cuales nos obligan a sentir la necesidad de ser aceptados.
En muchas ocasiones nosotros mismos somos los que propiciamos las condiciones para la aparición de este tipo de trastornos, por el simple hecho del que dirán o siendo cómplices de las actitudes denigrantes de nuestras compañeras, sin darnos cuenta de los daños que generamos a nuestra propia salud y la de otros. Es necesario cuidarnos, valorarnos, ya que merecemos lo mejor. Esto lo lograremos amándonos tal cual somos, porque puede que seamos diferentes, pero cada uno de nosotros es un ser especial.
Autoras:
Andrea Parra Navarro. 10° – 1
Luviana Vargas Bolaño. 10° – 1

