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¿Seres ignorantes gracias a la tecnología?

El planeta tierra actualmente se encuentra habitada por aproximadamente 7.400 millones de personas, de las cuales un gran porcentaje se ve afectado de diferentes maneras por el mal uso de la tecnología; datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), muestran que una de cada cuatro personas experimenta cambios en la conducta asociados a las adicciones sin sustancias. ¿Cómo puede esto afectar nuestro futuro? ¿Qué posición asumirán los jóvenes de esta generación para solucionar esta situación?.

Ahora bien, cuando se entra en medio de esta nueva era, nos encontramos con un gran número de jóvenes y/o adolescentes a los que les fue otorgado el nombre de ‘’milleniales’’ algunos dicen que son narcisistas, inestables y grandes consumidores, pero muchos otros tienen su plena confianza en que ellos serán la esperanza del planeta, pero ¿Qué tan ciertos pueden ser estas suposiciones? Muchos de ellos son conocidos a nivel mundial, un paso hacia a la grandeza; son conocidos, perseguidos y admirados por ser prácticamente ajenos e ignorantes a los verdaderos problemas que agobian a este mundo, concentrándose en cosas tan vanas e innecesarias como los son simples juegos, retos, estereotipos que la misma sociedad ha creado.

Según un estudio realizado por la operadora británica Sky Broadband. el uso excesivo de dispositivos tecnológicos puede ocasionar daños psicológicos y neurológicos. Los jóvenes son quienes están más expuestos a los efectos, ya que su cerebro se adapta a los cambios constantes.[1]

 

Al abarcar con un tema tan contradictorio como lo es este, surgen millones de interrogantes esperando ser contestados de forma lógica, para eso hay que devolvernos al comienzo. El nacimiento de las redes sociales como todo en el mundo nació con un propósito, el cual sería permitir tener una plataforma virtual en donde las personas del mundo puedan expresar sus opiniones, pensamientos, ideas y poder comunicarse libremente, a decir verdad, es un buen propósito, ¿Cuál es el verdadero problema? El uso que la humanidad le empezó a dar, en donde muchos se encontraron con personas de pensamientos muy similares y en su intento de llenar la necesidad que atención, de sobresalir, fue creando ciertas tendencias como lo son los youtubers, los bloggers y tuiteros

Los jóvenes se han ido sumergiendo tanto en esos temas, que se han ido olvidando de la importancia que tienen en el mundo; de que todos esos medios pueden servir para hacer un gran cambio y no solo para hacer juegos y retos, que todos esos seguidores que tienen estos jóvenes sobresalientes, podrían unirlos para ser una luz en medio de este mundo oscuro, pero aun así decidieron dejar de lado la educación como parte fundamental del crecimiento y desarrollo humano, los valores, la inteligencia, solo para querer ser parte de una sociedad que se está cayendo a pedazos cada día.

 

En este sentido Nadia Goren, psicóloga infantil, manifiesta que “el abuso de herramienta tecnológicas y redes sociales, sobre todo en la infancia, es la que conlleva a una adicción en el futuro. Los niños que dedican más de dos horas de su día a estas actividades pueden presentar una baja en el rendimiento de sus actividades escolares”. “Déficit de atención en las clases, hiperactividad y disminución en su capacidad de retención son algunos de los síntomas más evidentes, incluso, se pueden desencadenar problemas de aprendizaje” afirma la especialista.

Lo único que queda por decir es que esta es una generación de cambios, de revolución, pero si no toman la decisión de estar preparados, educados íntegros, valientes, tomando la decisión de usar esas herramientas que se están brindando para hacer algo positivo, jamás podrán ser el cambio que se necesita el mundo; luz en medio de una gran oscuridad.

 

[1] http://www.elcomercio.com/tendencias/abuso-tecnologia-efectos-cerebro-usoexcesivo.html

Autoras: 

Gina Cabrera 10° - 3

Paula Cabas 10° - 3

Gabriela Mendoza 10° - 3

Hipnotizados por las pantallas

Es innegable decir que las tecnologías se han apropiado de la mayor parte del tiempo de las personas. A diario es muy común oír que salió un nuevo objeto tecnológico, es muy normal ver a la gente que prepare reuniones de amigos para “DIALOGAR” pero solo se ven porque poco es lo que interacción física o verbal que se puede encontrar en una reunión de estos tiempos. Es importante tener en cuenta que debemos salvar la infancia y futuro de nuestros hijos y próximas generaciones. Según un estudio sobre conductas patológicas en Internet, realizado por la ONG Protégeles, que colabora en programas de la Comisión Europea, dijo que el 21,3% de los jóvenes está en riesgo de convertirse en adicto a las nuevas tecnologías y el 1,5% ya lo es. No controlan su conducta, lo que afecta al trabajo y a las relaciones personales.

 

 

Es imposible para esta generación imaginar un lugar ausente de móviles, en todo momento hay que estar mirando pantallas las cuales nos ofrecen una “fidelidad” o placer absoluto y no nos permiten tener experiencias con actividades antecedentes a la tecnología actual como lo son: leer un libro impreso o escribir una nota o carta. Incluso las amistades nos exigen completa conexión las 24 horas del día con un grupo de trabajo ya sea laboral, personal o académico. Se ha perdido el placer de leer, compartir e interactuar con otras personas de forma física. Aun cuando todo el día no las pasemos leyendo mensajes de Facebook, escribiendo a personas por WhatsApp o Messenger, y demás aplicaciones de uso diario en la sociedad actual.

 

De acuerdo con una publicación de Mashable en 2012, una empresa global y multiplataforma de medios y entretenimiento, en el caso de Facebook el mecanismo

Adictivo funcionaría de la siguiente manera: cada vez que recibimos y vemos una notificación nueva recibimos una descarga de dopamina (neurotransmisor químico asociado con la motivación y la recompensa, que también actúa cuando se consumen drogas o se mantienen relaciones sexuales)

Es importante hablar sobre el papel que juegan las pantallas en nuestra vida diaria ya sea en los televisores, redes sociales, móviles o un simple videojuego. Haciendo un gran hincapié en que estas no son buenas, ni malas en su naturaleza, solo depende del uso que le damos. Se debe tener en cuenta las alertas que hay si tengo un uso excesivo de ellas.

Según un informe, el primer estudio a gran escala realizado por Common Sense Media con jóvenes de 8 a 18 años, los adolescentes, en promedio, nueve horas frente a las pantallas y los preadolescentes, más de cuatro horas. Uno de los factores que influye en esto es que 67% de los adolescentes tienen sus propios teléfonos inteligentes. Los dispositivos móviles representan el 41% del tiempo total que los preadolescentes pasan frente a una pantalla, y el 46% en el caso de los adolescentes.

 

El mal uso que mucho le dan a las pantallas tecnológicas nos da a entender que los seres humanos somos fáciles de dominar, tan solo con pasar 1 hora retenidos en una pantalla ya sea TV, telefónica, etc. Lo anterior hace visible nuestra indefensión frente a dichos aparatos tecnológicos.

 

Mariano Chóliz, profesor de Psicología especializado en adicciones tecnológicas de la Universidad de Valencia, lo primero para tratar a los tecnoadictos, es enseñarles el uso controlado del computador y el teléfono celular. según los psicólogos clínicos, las poblaciones más afectadas suelen tener entre 14 y 30 años, se trata de miembros de la generación millennial, los nacidos en la era digital, en donde las jóvenes tienden a estar más enganchadas que los hombres.

 

Pero llega un momento en el que tanta exigencia de comunicación y contacto agobia y hostiga hasta la desesperación. Con el solo hecho de desconectarnos ya podemos descansar ya sea nuestra mente o nuestro físico.

 

Pero existen personas incapaces de apagar las pantallas ya que se han vuelto dependientes de estas. El mundo se ha convertido en una pantallita que creemos controlar o dominar, pero estamos totalmente equivocados porque ellas nos dominan poco a poco y nosotros las dejamos cumplir su propósito y llegar a su meta que es ser “nuestros dueños”. Esperemos que la sociedad entienda la gravedad de esta problemática y el impacto que puede generar en las futuras generaciones.

Autora: Kelly Paola González Nieto 10-1

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